Diciembre del 2005
Por Uno+ - 19 de Diciembre, 2005, 14:10, Categoría: General
Tras el 1 a 1 con Pumas, Abbondanzieri atajó dos remates y
convirtió el último disparo para el 4 a 3; el equipo xeneize cerró una semana
inolvidable
No mereció sufrir tanto. Porque Boca parecía en condiciones
de ganar sin necesidad de convertir en figura excluyente a Roberto
Abbondanzieri, que tenía un papel secundario, sin mayor intervención, mientras
su equipo imponía su peso colectivo y estaba arriba en el marcador. Pero todo
sufrió un vuelco con el inesperado empate de Pumas, un premio excesivo para lo
poco que había hecho. Así se llegó a los penales y Abbondanzieri fue el héroe,
como había ocurrido en la final con Milan. Atajó los remates de Augusto y
Beltrán, tuvo de aliado a un poste en el disparo de Galindo y estableció el 4-3
definitivo de la serie al cruzar un derechazo con la convicción de un
especialista.
Con una cuota de angustia mayor a la esperada, Boca cerró
el año de la manera que empezó a imaginarse desde el miércoles, cuando fue
campeón del Apertura en Bahía Blanca: a puro festejo, quedándose con todo, en el
plano local e internacional.
No se confió Boca con la leve ventaja que le otorgaba el
gol de visitante en el Distrito Federal. Salió a imponer su juego, a marcar
presencia, a ocupar el campo rival y juntar varios hombres en función ofensiva.
El mérito estuvo en que lo hacía sin enloquecerse, sin querer ir más rápido de
lo aconsejable ni dejándose llevar por el empuje de su gente. En ese sentido,
Boca daba una muestra de madurez para interpretar lo que le demandaba el
partido.
Pumas estuvo muy lejos de ponerlo en apuros en la primera
etapa. En la medida que se adueñó de la pelota, Boca pasó a gobernar el
encuentro sin sufrir sobresaltos. Los mexicanos eran los que estaban más
obligados a convertir un gol, pero el equipo de Basile los obligó a retroceder.
Boca realizó una primera etapa muy solvente, con todos sus
jugadores en un nivel correcto, cumpliendo a conciencia y sin errores sus
funciones. Con Gago como eje habitual, los locales empezaban a desplegarse por
los laterales con las subidas de Ibarra (profundo y decidido) y Krupoviesa.
Participó mucho Palacio, que barría todo el frente de ataque en busca de la
gambeta que le abriera camino o de un compañero para asociarse. Pumas recurrió
al foul para detenerlo, sin que el árbitro fuera riguroso en las sanciones.
El dominio se fue acentuando, aunque no se producían muchas
situaciones de gol, más allá de un par de cabezazos de Palermo.
La tibia postura de Pumas le facilitaba la tarea a Boca,
que se movía con la comodidad y soltura de un encuentro cualquiera. Firme atrás,
las solitarias corridas de Marioni no llegaban a inquietar; en el medio ganaba
por despliegue, ubicación y control de la pelota. Faltaba un poco más de
creación y sorpresa arriba para plasmar la superioridad. Puesto en esa
exigencia, Boca respondió con uno de los recursos que le dio más rédito en la
obtención del Apertura: la jugada de estrategia, la combinación entre la filosa
ejecución de Insúa y la aparición de alguno de sus hombres de área para la
definición. Y ahí surgió Palermo, que a lo mejor ya no es el implacable goleador
de la época de Bianchi, pero que aún conserva el instinto para inscribir su
nombre en una definición internacional.
Iban 31 minutos y, con el 1-0, Boca parecía encaminarse a
una plácida noche. La gente festejaba y el equipo tenía todo bajo control en el
terreno. Pero se sabe que el fútbol suele ofrecer situaciones que están fuera de
contexto. Porque así debe catalogarse el penal convertido por Marioni para el
1-1; el juez Amarilla había sancionado una mano de Schiavi, aunque no dio la
sensación de que el zaguero tuviera la intención de tocar la pelota en el avance
de Botero.
Boca sintió el golpe, se desacomodó por un momento y el
partido cobró una incertidumbre impensada. Abbondanzieri debió cortar con la
mano, fuera del área, una entrada de Iñíguez y, enseguida, Augusto estrelló un
remate en el travesaño. Boca perdió la línea y avanzó con desesperación,
apresurado. Insúa se apuró en un cabezazo dentro del área, cuando tenía tiempo
para bajar la pelota y definir. El panorama se complicó con la salida de Gago,
por lesión. Parecía que la adversidad tomaba por asalto a Boca. Se intensificó
la búsqueda por arriba, con una excelente ocasión para Palacio, despejada sobre
la línea por Galindo. Bilos se paró como centrodelantero y exigió de cabeza al
arquero Bernal. Entró Delgado, que cruzó un derechazo que pegó en un poste. Fue
la última ocasión para Boca, que había hecho méritos para triunfar en los 90
minutos. Se desahogó en los penales en la final que será recordada como la noche
de Abbondanzieri.
Apuntes
EL
GOLEADOR Palacio, a la cabeza Pese a que anoche no anotó, el
goleador de Boca en la temporada fue Palacio, con 15 tantos (5 en la Copa
Sudamericana y 10 en el Apertura).
EL DATO Inexpugnable como local
Boca no cayó como local en las dos copas Sudamericanas que ganó. En
ambos torneos, en esa condición jugó ocho partidos; venció en cinco e igualó en
tres.
EL ARBITRO Amarilla, muy flojo Fue
malo el trabajo del árbitro Carlos Amarilla. Su error más grave fue sancionar el
penal para Pumas: la mano de Schiavi no fue intencional.
LOS PENALES Con saldo positivo
Desde 2000, Boca definió por penales seis de las finales
internacionales que disputó. Tiene saldo a favor: ganó en cuatro y perdió en
dos. |
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Por Uno+ - 17 de Diciembre, 2005, 22:10, Categoría: General
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Federico Insúa a fondo. El Pocho
explica cómo cambió su juego desde que está en Boca. Quisiera ser ídolo y avisa:
"El año que viene vamos a jugar mucho mejor"
El destino le dio un pase-gol a
Federico Insúa. Si en enero, cuando viajó a Moscú tentado por el Saturn, se
hubiera quedado allá, hoy no estaría en su casa charlando con Olé sobre este
semestre inolvidable. Hoy no estaría a sólo 90'' de lograr su tercer título con
la camiseta de Boca. Hoy no estaría tan feliz por haberse ganado el
reconocimiento de la gente que, al comienzo, lo miraba de reojo. Hoy no estaría
tan solicitado por la prensa luego de ser pieza clave para obtener el Apertura.
Hoy no estaría la 10 de Boca, usada por él, enmarcada en una de sus
habitaciones.
—Lo que te hubieras perdido...
—Sí, ¿no? Viajé y me
ofrecieron mucha plata, pero en lo deportivo vas allá y te perdés. Y eso es lo
que no quería. Justo en ese momento Independiente prometió comprar el 50% de mi
pase y le dije a Comparada que, en ese caso, me quedaba. Después no cumplieron
eso y apareció lo de Boca.
—¿Y si ganan la Copa? Cerrás un año
brillante.
—Sí, el mejor de mi carrera. Qué lindo sería... En estos meses
me pasaron cosas increíbles. El otro día lo hablaba con mis amigos y con algunos
muchachos del plantel, como Marino. Si hace cinco fechas me decían que iba a
hacerle dos goles a Vélez, uno a Independiente, otro a Olimpo... no lo creía. No
porque no confiara en mí sino porque ya era feliz con salir campeón en Boca. Eso
es más lindo que un gol o un gran partido que uno pueda hacer.
—Muchos
dudaban de vos.
—Como venía de Independiente, sabía que me iba a costar
entrar en la gente. En Boca estás obligado a ganar todo lo que jugás, es uno de
los clubes más grandes del mundo y constantemente te exige tener un nivel alto.
No es un club fácil y entonces le agregué muchas cosas a mi juego. Además, el
cuerpo técnico me había pedido, confiaba en mí, y les tenía que responder. De a
poco, se fueron dando las cosas.
—El problema fue que en la gira no
anduviste bien.
—Pero yo estaba muy tranquilo y nunca dudé de mis
condiciones. Era cuestión de tiempo. Necesitaba adaptarme al plantel. Es como
que el resto decía "Bueno, a ver cómo es el Pocho". Hasta que fui entrando en
confianza. Había jugadores que yo mismo decía "Uh, mirá, voy a ser compañero de
Palermo, de Guille".
—Y para muchos, cargabas con la etiqueta de pecho
frío.
—No me hago cargo. Siempre fui un jugador con personalidad. A mí me
encanta la presión de ser el diez del equipo. Y en cuanto a la entrega, siempre
dejé todo.
—En el torneo se te vio solidario, corriendo como
nunca.
—Siempre me gustó dar una mano. Cuanto menos se desgasten Palacio
y Palermo, mejor para mí porque los tengo frescos. Mientras pueda colaborar con
Battaglia y Gago, lo haré. Mucho dicen "¡Cómo estás corriendo!". Pero eso no
tiene que ser un halago. Debería ser algo normal.
—Pero el diez tiene la
imagen del talentoso que no corre.
—Claro, pero eso no va más. Para ser
completo, el diez de hoy tiene que correr. El fútbol cambió mucho. Para
encontrar los espacios, tenés que estar muy bien físicamente. Hoy no te podés
quedar parado. Si no la tenés, hay que moverse para buscar los espacios cuando
la recibas.
—O sea que le agregaste más marca a tu juego.
—Y sí.
Si tenés tres volantes defensivos, que no juegan y quitan y te la dan a vos, ahí
no hace falta que ayudes tanto. Pero este Boca es distinto. Seba juega, Fer
juega. Bilos juega y se desgasta mucho en los partidos. Entonces, yo tengo que
retroceder.
—¿Eso te lo pidió Basile?
—Es algo que hablamos. Al
Coco le gusta que baje por la izquierda, como para darle equilibrio a la mitad
de cancha. Y yo me fui acostumbrando a arrancar de atrás.
—Metiste siete
goles. O sea que además de bajar, también pisaste mucho el área.
-Y...
se dio así. Hoy el gol influye mucho en el jugador. No soy goleador pero
convertir cambia la imagen hacia afuera, cómo te miran los demás.
—¿Ya
caíste que sos nada menos que el diez de Boca?
—Capaz que el día de
mañana, cuando esté más relajado, caiga. Yo venía de ser ídolo en otro club y es
como que la gente de Boca decía: "Acá queremos que seas igual". A la gente hay
que conocerla. Sabía que detrás estaba el recuerdo de Riquelme. No vine para
hacerlo olvidar, sino para sumar. Román va a seguir siendo ídolo por más que yo
la rompa.
—¿Hoy cómo te sentís? ¿Querido, respetado, valorado?
—Me
siento querido. Es lindo el reconocimiento. Y la verdad es que me gustaría ser
ídolo de Boca. Cuando veo cómo le gritan a Guille, me pongo contento por él
porque es una gran persona pero también imagino lo lindo que sería estar en su
lugar.
—Ante el Rojo corearon tu nombre por primera vez.
—Uh, fue
increíble. Una cosa de locos. No me lo olvido más.
—En lo futbolístico,
¿no creés que quizá te faltó entenderte mejor con Palermo?
—(Piensa) Creo
que faltó la estocada final. A Martín le gusta la terminación de la jugada por
el costado. A mí me encanta porque los rivales están muy preocupados por él. Es
un jugador que tenés que tener siempre. El está ahí, al acecho. El gol a
Independiente es una muestra.
—Pero fue de casualidad...
—Sí, le
pegó en el pie, todo lo que quieras, pero estaba ahí. Yo, por ejemplo, no
hubiese estado. Y el tiro de Battaglia se iba afuera.
—¿Y te falta poner
la pausa?
—Puede ser. Contra Pumas lo hice porque vi que era necesario.
Soy muy autocrítico y sé que tengo cosas para corregir. Cuando llego a casa, veo
el partido y analizo "Acá me equivoqué, acá tendría que haber hecho
esto...".
—La pisaste, tiraste tacos, pero nunca una rabona en
Boca.
—Sí, no tiré ninguna. No se dio, pero no va a faltar oportunidad.
Pensar que en el baby era más pisador, hacía más lujos que ahora.
—¿Y qué
dice tu viejo, fana de Boca, en este momento?
—Está muy feliz. Le cumplí
el sueño. El siempre fue de Boca, pero después se hizo hincha del club en donde
yo jugué. Ahora, volvió a su viejo amor. El me repetía: "La gente de Boca es
exigente, pero si andás bien, te lo va a reconocer". Y lo estoy
notando.
—¿Y pensás que a Basile lo van a llegar a
querer?
—Seguro. El se lo ganó. Coco también tenía atrás la sombra de
Bianchi, que fue y va a seguir siendo extraordinario. Pero estoy convencido que,
el año que viene, Boca va a jugar mejor. Porque nos vamos a conocer
más.
—¿Quién fue tu mejor técnico?
—Tuve muchos buenos, pero elijo
a mi viejo. Fue el primero que me dirigió, en el club Gimnasia de Vélez
Sarsfield. Lo que soy se lo debo a él. Cuando yo tenía cinco años, él le decía a
mi vieja: "Este va a ser jugador de fútbol".
—¿Soñás con el
Mundial?
—Hay grandes jugadores en mi puesto, pero no pierdo la ilusión.
Igual, ahora pienso sólo en Pumas. Nos quedan 90 minutos y todos queremos ganar
la Copa. |
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Por Uno+ - 17 de Diciembre, 2005, 22:09, Categoría: General
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El principal objetivo, el Apertura, el torneo que
otorga el pasaje a la Libertadores, Boca lo ganó y lo disfrutó al máximo.
Roberto Abbondanzieri lo confesó ayer al mediodía: "Fue uno de los títulos
que más gocé por cómo se dio. Hacía mucho que no festejaba tanto un
campeonato". Eso sí, Boca quiere más. Está decidido a no dejar que se le
escape la Sudamericana, ese trofeo que le permitiría situarse como nuevo Rey
de Copas. También el Pato simboliza el sentimiento general con una
frase: "A pesar del cansancio tenemos que estar contentos por jugar una
final más. Tenemos que estar felices por ser protagonistas de un partido así y
no pensar que hace una semana que podríamos estar con nuestras familias de
vacaciones"...
Manda la paz en Boca y la buena onda, el clima lógico
en este tipo de escenarios. No hay grandes preocupaciones de cara a la revancha
de mañana con Pumas de la UNAM, por la final de la Sudamericana, una Copa que
Boca retendrá ganando y hasta empatando 0 a 0, gracias al gol de visitante
convertido en el 1 a 1 conseguido en el DF mexicano.
La gran meta de Boca
es no aflojarse tras la conquista del Apertura: "No es tan fácil abstraerse de
lo que generó el campeonato, pero debemos concentrarnos para ganar el
domingo".
Alrededor de la formación, no hay secretos. De no surgir
un inconveniente de último momento, Alfio Basile apelará a los 11 que le gusta
que el mundo futbolero repita de memoria: Abbondanzieri; Ibarra, Schiavi, Díaz,
Krupoviesa; Battaglia, Gago, Bilos; Insúa; Palacio y Palermo. Además, quedaron
concentrados en el hotel Intercontinental otros ocho jugadores: Medrán,
Silvestre, Calvo, Ledesma, Marino, Neri Cardozo, Barros Schelotto y Delgado. En
un principio, también integraba esa nómina Morel, pero finalmente fue excluido
por una molestia en el isquiotibial izquierdo.
¿Los inconvenientes de
Daniel Bilos en el talón derecho? El Flaco los expuso en forma pública
ayer: "Me molesta, me duele, pero voy a esta a disposición de Basile. No me
quiero perder este partido por nada del mundo".
¿El problema en la
región cervical que afecta a Martín Palermo y que varias veces lo obliga a
realizar tareas diferenciadas? Tampoco será un obstáculo para que el 9 juegue
desde el arranque. Es que el Titán piensa como Bilos y como todo Boca.
Lo dejó en claro ayer Palermo, al señalar: "Todos saben que en Boca está la
obligación de ganar siempre y eso a nosotros nos motiva. El día que me canse de
ganar títulos y de festejar un gol tendré que dar un paso al costado". Así está
Boca. El Apertura no fue suficiente. Hambre de más gloria le
sobra. |
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Por Uno+ - 15 de Diciembre, 2005, 21:19, Categoría: General
SE AGOTARON LAS ENTRADAS
PARA
BOCA-PUMAS
El Club Atlético Boca Juniors informa que al haberse agotado todas las
entradas por la gran demanda por parte de los socios y abonados, ya no habrá
venta de generales ni plateas para el partido de este
domingo.
AGENDA
DEL PLANTEL
-Viernes: 10 hs.
Entrenamiento en Casa Amarilla. – 21 hs. Concentración en Hotel
Inter.-Continental.
-Sábado:
a confirmar
-Domingo:
21.45 hs. Partido vs. Pumas.
ACTIVIDAD
PUMAS
El plantel de Pumas de la UNAM llegará mañana viernes a las 11.30 en un
vuelo charter y se alojará en el Hotel Emperador.
Realizará el reconocimiento del campo de juego de la Bombonera este
sábado a las 19.
Departamento de Prensa Club Atlético Boca
Juniors |
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Por Uno+ - 14 de Diciembre, 2005, 23:52, Categoría: General
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Por Uno+ - 14 de Diciembre, 2005, 23:49, Categoría: General
Pasó el susto del arranque y
terminó demostrando mucho oficio para quedarse con el título del Apertura.
Blanco abrió el marcador para Olimpo, pero enseguida igualó Díaz. Insúa, de tiro
libre, puso la diferencia y ahí el equipo de Basile reguló el ritmo como quiso.
El domingo también puede coronarse en la Sudamericana.
Boca llegaba a Bahía inmerso en un
mar de confianza luego de conseguir un gran resultado en el partido de ida de la
Copa Sudamericana y derrotar a Independiente, el otro candidato que llegó con
chances a la fecha anterior. Y como River en 2003, hoy el equipo de Alfio Coco
Basile podía quedarse con el título en el Sur de la provincia de Buenos Aires.
Mientras tanto, en el Sur de Gran Buenos Aires, Banfield recibía a Gimnasia
(LP), que estaba a un punto del xeneize y todavía tenía chances de festejar.
Comenzaba una definición emocionante.
Sabía que dependía de sí
mismo. Y se notó. Porque Boca fue pura tranquilidad desde el inicio del
partido, en complicadísimo reducto. Tan complicado que Olimpo llegaba invicto
como local a la última fecha. En lo futbolístico, arrancaron midiéndose. Jugaban
lejos de los arcos y abusan de los pelotazos. Les costaba demasiado llegar
tocando al área rival. Los dirigidos por Basile apostaban a atacar por la banda
derecha. Battaglia, Ibarra y Palacio eran los que más entraban en juego.
Sin embargo, el que llegó primero fue el bahiense. Blanco se escapó por
derecha y quedó llamativamente solo ante Abbondanzieri. Su remate pegó en la
parte exterior de la red. Era un aviso de lo que iba a llegar luego de
que Insúa intente una tímida respuesta. Fue entonces que,
un minuto después, volvió a aparecer Blanco, otra vez solo y por derecha. Y ante
el tardío cierre de Schiavi, el delantero del local fusiló al arquero de la
Selección para el delirio de bahienses y platenses.
Pero la alegría de duró poco y nada al conjunto de Omar
Labruna. Porque Boca reaccionó demasiado rápido y un minuto más tarde arribó al
empate. Tras un tiro de esquina desde la izquierda, el Cata Díaz anticipó a toda
la defensa de Olimpo y concretó de cabeza el empate, luego de que la pelota se
desvíe en un defensor local. De golpe y porrazo, la emoción hacía su aparición
y, repentinamente, dos goles en tan solo un minuto abrían el
partido.
Ante la violenta respuesta xeneize, Olimpo pareció no
achicarse y buscó seguir yendo al frente. Mantuvo la actitud ofensiva y le quitó
el control de la pelota a Boca. Pero el juego se estancó en el mediocampo y a
los dos les costó mucho crear peligro. La escasez de ideas era
notoria de tres cuartos de cancha hacia delante.
Y Boca sufría la
desconcentración defensiva ante un Olimpo que, si bien
intentaba jugar cerca de Abbondanzieri, no era del todo punzante. Insúa no
terminaba de aparecer en el conjunto de Basile, que lo sentía en la ofensiva.
Palermo era otro que, hasta ese momento, no estaba activo en la tarde bahiense.
Enfrente, Blanco seguía siendo la mayor complicación para
Abbondanzieri y compañía. ¿Maggiolo? Tenía muy poca participación.
Mientras tanto, Palacio retrocedía, intentaba colaborar en la creación y así
romper la ríspida línea media que imponían los dirigidos por Omar Labruna.
Olimpo ya no jugaba en campo rival y esperaba para salir de contra.
Lentamente, Boca empezó a manejar los hilos del partido con
tranquilidad. Sabía que con el empate, mientras Gimnasia no gane, era campeón.
Con el correr de los minutos, Olimpo comenzó a complicarse cada vez más. En
defensa, la movilidad de Palacio era una amenaza permanente. Y en el ataque,
Boca cerraba inteligentemente los espacios.
El final del primer tiempo
fue muy cambiante. Se prestaron la pelota y ambos demostraron que no estaban en
un día de mucha precisión. Dependían de jugadas aisladas y no se caracterizaban
justamente por la imaginación. Pero, a cinco de que termine, Boca dispuso de una
muy clara. Y la aprovechó. El Pocho Insúa demostró toda su
categoría y dio una clase de cómo patear tiros libres. Al contrario de
lo que hubiese hecho cualquiera, remató con la cara externa y le dio un efecto a
la pelota que descolocó a Roa, quien no pudo reaccionar. La gente xeneize
deliraba. Sabía que estaba a un paso del título.
La segunda parte tuvo
un arranque tibio, timorato. Es cierto que Olimpo debía salir a
buscar el empate, pero le costaba demasiado quebrar el duro esquema defensivo
que planteaba Basile. Insistía con los pelotazos, camino que se tornaba muy
reiterativo. Boca era el que se mostraba más peligroso y parecía estar cerca de
aumentar.
Pero ante la liviandad que expresaba el
equipo de Labruna con su forma de jugar, los de Basile prefirieron regular. Es
que eran conscientes de que, con el triunfo, estaban consiguiendo el título.
Mientras tanto, el único que intimidaba al arquero de la Selección era Blanco:
el más movedizo, dinámico y participativo del conjunto local.
Y
las noticias provenían del Sur de Gran Buenos Aires. Había
penal para Banfield. Sin embargo, Sand lo tiraba por arriba del travesaño y todo
volvía a la normalidad, tanto en Banfield como en Bahía. Entonces fueron los
bahienses. Como pudieron, a los tumbos, sin orden. Pero fueron a la carga contra
Abbondanzieri. Boca apostaba al contraataque, quería aprovechar los espacios que
dejaba Olimpo.
El paso del tiempo, en tanto, agigantaba la figura de
Insúa. El número diez xeneize se hacía cada vez más importante. Manejaba los
hilos en la ofensiva de su equipo y le daba a Palacio la compañía que
necesitaba. Palermo no tenía demasiada participación. Pero Boca dominaba. Y ya
no sufría. Cuidaba la pelota y era dueño del partido ante un
equipo que, para ese momento, no se le caía una idea.
El equipo de
Labruna tenía la pelota, aunque no era más que eso. Parecía no saber qué hacer
con ella, lo que facilitaba la tarea xeneize. El tiempo corría. Para unos con
más velocidad que para otros. Y la suerte aparentaba estar echada.
Boca
tenía todo bajo control. La presión de Olimpo no era asedio
para un equipo visitante que no contagiaba otra cosa que solidez. Podían caer
uno y mil centros en el área de Abbondanzieri, pero ninguno transmitía real
peligro. Y las novedades que llegaban desde Banfield no eran de lo más
alentadoras para los de Basile. Gimnasia se ponía en ventaja a
través de Delorte. Pero Boca, con la victoria, se aseguraba la consagración.
Si el gol del Lobo había provocado misterio o suspenso, Sand se encargó
de clarificar la escena. El ex River, de cabeza, convirtió la igualdad para
Banfield en el Sur. Boca estaba a minutos del gran festejo. Controlaba el
partido con suma tranquilidad y Olimpo ya no era oposición para el equipo de
Basile. Todo indicaba que la cuestión estaba concluida.
Y ocurrió todo de manera lógica. Como se preveía. Boca fue a una ciudad
que se vistió de fiesta para recibirlo y no falló. No defraudó. Se sumó a esa
fiesta y comenzó a formar parte cuando Sequeira pitó el final. ¿Lo ganó en buena
ley? Sí, fue el más regular. Hizo pesar su historia y opacó una vez más el sueño
del Gimnasia platense. Podrán discutirse mil cosas, pero nada podrá quitarle al
pueblo xeneize el título número 21 de su historia.
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Por Uno+ - 14 de Diciembre, 2005, 14:40, Categoría: General
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El destino quiso que Boca se juegue el título en
Bahía Blanca, ante el Olimpo de Labruna... En la parada final cobra protagonismo
el estadio Roberto Carminatti, una cancha de dimensiones muy pequeñas (94,5 x 68
metros, contra los 105 x 70 metros de la Bombonera), que como tal trae
complicaciones adicionales al equipo que necesita un resultado, que propone
juego. Porque no se encuentran los espacios y las fricciones son moneda
corriente.
En contra. Los antecedentes y las estadísticas no son
determinantes, pero en la previa siempre juegan un papel importante. Entonces no
se puede pasar por alto que de los últimos 22 partidos que Olimpo jugó como
local, solamente perdió dos. Es más, en este Apertura jugó ocho, con cuatro
triunfos y cuatro empates. River se retiró derrotado y hasta el propio Gimnasia
dejó tres puntos. Los jugadores locales, como es lógico, conocen el Carminatti a
la perfección, se sienten cómodos jugando en sus dimensiones reducidas. Saben
cómo moverse para meter presión a los rivales, para que no encuentren espacios y
no puedan generar fútbol. En Boca hay jugadores de buena técnica y otros
rápidos, precisamente dos atributos que se complican sin espacios.
A
favor. Por supuesto que no todos serán problemas para Boca. Porque si se
tiene una mirada optimista de la situación, existen elementos a favor. Como la
cancha es chica, el desgaste de los jugadores será bastante menor. No hay tanto
espacio para correr y esto ayudará a Boca, que viene con una carga de partidos
muy importante por estar disputando dos torneos en forma simultánea. Y el otro
aspecto que seguramente le jugará a favor es el juego aéreo. La cancha invita a
tirar centros, sin espacios los choques y las faltas son continuas. El equipo
del Coco se ha mostrado muy peligroso con pelota parada. Y son demasiados los
jugadores de gran poder aéreo que el rival tiene que marcar (Schiavi, Daniel
Díaz, Bilos, Palermo, Battaglia...). Por esa vía, como sucedió en otros
partidos, el puntero puede encontrar soluciones.
Boca hoy se juega su
chance de campeón en una cancha complicada, pero cuando un equipo tiene
jugadores desequilibrantes, y éstos alcanzan el nivel de motivación y de
confianza que han adquirido en las últimas presentaciones, es casi imposible
detener su marcha triunfal. |
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Por Uno+ - 14 de Diciembre, 2005, 14:39, Categoría: General
Boca juega hoy a las 17.10 con
Olimpo por la última fecha, y Alfio Basile tiene la chance de conseguir su
primer título oficial como técnico. Y lo alcanzaría nada menos que en su ciudad
natal, lo que le permitiría tener un doble festejo.
En el corazón de Sara, esa anciana de pelo nevado y
sonrisa ajada, el tiempo y el olvido no son rivales para tanto afecto. Detrás de
sus enormes anteojos se seca una lágrima de felicidad. Y deja ver una mirada de
profundo amor. "¡Qué rico mi Coquito!", suspira mientras una fotografía descansa
en su mano izquierda con pulso firme a pesar de sus 86 años. "Mi
Coquito...", repite con dulzura. Un bebé con rodete, pulóver y pollera de
niña, pero portador de una pelota sobre su falda, sonríe en blanco y negro.
"Es un angelito", define esta tía que siempre recuerda a su sobrino más
famoso, Alfio Basile. Sí, aunque parezca mentira, ese nene de color sepia es el
mismo hombre de corte recio y vozarrón intimidante que conquistó el mundo con
Racing. Esa criatura que apenas tiene dientes de leche es el conductor de este
Boca que está más cerca que nunca de la doble corona. Ese reflejo de la niñez es
el técnico que esta tarde, por primera vez en su extensa carrera, puede ser
campeón doméstico. Justo en Bahía Blanca, en la vuelta del hijo pródigo, justo
como profeta de su tierra...
Bienvenidos a Bahía Coco, la
ciudad en la que el reloj biológico avanzó con la inevitable dictadura de sus
agujas pero no pudo arrasar con los mejores momentos de la vida del entrenador
azul y oro. Y ahí está Sara Basile de De la Cruz, la tía preferida, nadando en
su memoria y rescatando las vivencias del pasado. Y su hija Irma, hoy una
señora, ayer la buena prima que ayudaba a Coquito a hacer los deberes.
Y Graciela, la otra prima. Son las 21 en el hotel Argos y el cuadro familiar
emociona. Tanto como ese beso fraternal del Coco para su tía
querida.
Clarín fue testigo del reencuentro pero, además, antes,
realizó una recorrida por el barrio de Basile en el día previo al que puede
llegar a ser su consagración. Con testimonios, historias y fotos
imperdibles.
Se abre la puerta de una casa de ladrillos en calle
Charcas. "Me agarraron justo que me iba a bañar", decía Sara por la tarde,
mientras se arreglaba para visitar a Coco. Nerviosa, coqueta,
emocionada, Sara contaba las horas con ansiedad
"Hace seis años que
no lo veo. Pero díganle que recién cumplí 86 años el sábado. Porque en una nota
de Clarín dijo que tenía 89. Soy vieja pero no es para tanto...", remarcaba la
señora por el error de cálculos de su sobrino durante una entrevista que le
concedió en la gira por Corea a este diario, junto a Angel Cappa, otro crédito
bahiense.
No saben la emoción que tengo que Boca pueda ser
campeón acá, en Bahía Blanca", dice Sara, hermana de Don Alfio, papá del
Coco y cuñada de Filomena, quien poco antes de morir le había pedido a
su hijo que aceptara dirigir a la Selección. Las retinas de Sara no mienten. Es
que aquí, precisamente, se crió Basile. "Acá enfrente vivía la partera. En esta
cuadra nació Coco", relata. Basile era un chico travieso. Cazaba pajaritos con
una hondera, pateaba tachos, siempre tenía un chiste en los labios y gritaba
mucho. "Pero recién tuvo la voz gruesa cuando empezó a fumar", aclara la
tía.
—¿Y era buen alumno?
—Muy bueno, pero un poco
vago.
Basile vivió hasta su adolescencia en Bahía Blanca. En aquellos
años maravillosos coqueteaba con sus primeras novias en la calesita del barrio y
pasaba los veranos en las playas de Monte Hermoso, donde jugaba al fútbol con
Alberto Cabrera y Lito Fruet, nada menos, colosos contemporáneos del básquet
local.
En la biblioteca de Bella Vista, Alejandro Alfaro muestra con
orgullo un libro donde el técnico de Boca figura como referente destacado de la
institución. Y a ocho cuadras, en la calle Brandsen, su tío, Rubén Pérez, habla
del Basile que la rompía en el baby fútbol.
"Era un fenómeno. Y
siempre se destacó como líder del grupo", apunta Pérez, técnico del
Coco en el baby fútbol, sentado a la cabecera de una mesa de su austera
pero confortable casa. Y enseña una foto en la que está Basile con la camiseta
de Brandsen, que justamente tiene el diseño y los colores de Boca. A la derecha
surge otro crack: Jorge Laucha Recio, ex River.
A
cada paso, alguien habla del Coco. Sucede recién llegados al hotel
Argos, búnker de Boca en esta ciudad. Luis Depaoli, uno de los encargados, fue
compañero suyo en la sexta de Bella Vista. "Nos conocemos de toda la vida, desde
que pateábamos la pelota en el potrero de Vélez Sarsfield. Entonces, sólo se
jugaba por el corazón", reflexiona.
Se lo ve feliz a Basile. Tanto
que apenas bajó del micro y recibió la ovación de los cien hinchas que esperaban
en la puerta, gritó como una arenga propia: "¡Arriba Bahía!".
El
Coco había regresado a su casa. Y antes de la cena recibió la visita de
su tía y sus primas. Hubo abrazos y besos. "Estoy emocionado", dijo sin
rubores. Y posó para Clarín con su familia derrochando fe. "Esta es la foto del
campeón", afirmó. La que hoy puede terminar en el mejor de los
cuadros... |
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Por Uno+ - 13 de Diciembre, 2005, 13:54, Categoría: General
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AGENDA
DEL PLANTEL
-Martes:
9 hs. Entrenamiento en Casa Amarilla. – 14 hs. Salida a Bahía Blanca en vuelo
charter de Lan Argentina (llegada a las 15.20 hs.). Alojamiento en Hotel
Argos.
-Miércoles:
17.10 hs. Partido vs. Olimpo. – 23.45 hs. Regreso en charter y llegada a Buenos
Aires a las 0.50 hs.
JUGADORES
QUE
VIAJARÁN
A BAHÍA BLANCA
Los
siguientes 18 jugadores quedarán concentrados hoy a las 21.30 y mañana viajarán
a Bahía Blanca para el partido de este miércoles ante
Olimpo:
Abbondanzieri, Medrán, Ibarra, Calvo, Schiavi, Silvestre, Díaz,
Krupoviesa, Ledesma, Battaglia, Gago, Insúa, Bilos, Marino, Palacio, Palermo,
Barros Schelotto y Delgado.
Además acompañarán a la delegación Diego Cagna, Neri Cardozo, Claudio
Morel, Gustavo Eberto y Fabián Vargas.
VENTA DE
ENTRADAS
VS. PUMAS
(COPA SUDAMERICANA)
Este será el cronograma de venta de entradas para el partido ante Pumas,
por el segundo partido de la final de la Copa Sudamericana, que se disputará el
domingo 18 a las 21.15 en la Bombonera:
Plateas
abonados:
Podrán
adquirir sus entradas en Boleterías del Estadio en los siguientes días y
horarios:
-Hasta
el jueves de 10 a 18 hs.
fecha límite hasta la cual se les reservará su ubicación.
Para
mayor comodidad, los abonados podrán optar por la compra telefónica en los
siguientes teléfonos y horarios:
-Boca
Juniors:
llamando al 4362-4768/5208, en horario de 10 a 17 hs., hasta el
jueves.
-Ticketek:
llamando al 5237-7200, en horario de 10 a 22 hs.
Generales
Socios:
Podrán
adquirir sus entradas hasta el jueves de 10 a 18 hs.
Plateas
y populares para el público en general:
El
remanente saldrá a la venta a partir del VIERNES de 10 a 18 hs. en las
Boleterías de Casa Amarilla, hasta agotarlas.
Precios:
platea alta invitado $70 (socio $40 y abonado $25); platea baja y media invitado
$100 (socio $60 y abonado $35); platea preferencial invitado $140 (socio $90);
platea preferencial y palcos abonado $60; platea sector “M” corporativa invitado
$180 (socio $130); platea sector “M” filas 0 al 7 invitado $100 (socio $70);
Sector “P” visitante $150; General $15; General socio $7.
LEVANTAMIENTO DE
PESAS
ATLETA DE BOCA
LOGRÓ
RECORD ARGENTINO
El
pesista de Boca Juniors Damián Abbiate se convirtió ayer en el hombre
más fuerte del país, al lograr el record histórico argentino de
levantamiento de pesas, al registrar la marca de 210 kg. en envión, en el Torneo
Nacional realizado en la Provincia de Santa
Fe.
Aquellos
medios que quieran contactarse con él, pueden comunicarse a su celular al
15-5137-0677.
Departamento
de Prensa Club Atlético Boca Juniors |
|
por Juan Pablo Varsky
Toda la ciudad quería verlo en Olimpo, menos el presidente. “Mientras yo
mande acá, Palacio nunca se pondrá esta camiseta”, dijo Jorge Ledo, el capo del
club bahiense. Un conflicto de honorarios con su padre José Roberto, ídolo del
club y entrenador de juveniles, le negó a Rodrigo jugar en el equipo de su lugar
en el mundo. Ya se había destacado en Bella Vista por la Liga del Sur y el
Torneo Argentino B, con canchas imposibles, rivales impiadosos y árbitros
localistas. Ponerse la camiseta taxi era la opción natural, pero Ledo puso el
freno y debió irse a Tres Arroyos, donde “El Gallego”, su papá, también había
dejado su huella goleadora.
El resto de la historia sale de memoria: aparición en Huracán, explosión en
Banfield y llegada a Boca a principios de este 2005. En realidad, todo se sabe
de Rodrigo Palacio fuera de la cancha. Pésimo alumno en el colegio, compulsivo
copiador de exámenes, excelente basquetbolista hasta que eligió el fútbol, amigo
de Pepe Sánchez que casi le compra una parte del pase, peligrosísimo al volante
de un auto y comprobado sonámbulo en las concentraciones. También se conoce su
prueba en Betis a principios de 2004, donde les pintó la cara a todos sus
marcadores, pero el entrenador del filial no le vio pasta de “distinto”. También
es de público conocimiento que su inseparable colita rutera en el pelo se
originó en un triunfo de Huracán de Tres Arroyos con dos goles suyos.
Su idolatría por Guillermo Barros Schelotto está retratada en un póster y en
un autógrafo con foto. Quizá su simpatía por Gimnasia (sí, justo el equipo con
el que Boca pelea el campeonato…) esté un poco escondida, pero se explica por la
cantidad de veces que viajó a La Plata para acompañar a su hermanito Gonzalo,
que se atiende allí por un problema de salud, tal cual le contó su padre en mayo
de este año a la revista El Gráfico.
Lo que no se sabe de Rodrigo Palacio está dentro del campo. Imprevisible,
nunca anuncia lo que va a hacer. Amaga, miente con la cabeza y con los pies. Sin
problemas de perfil, tiene la facilidad de salir para ambos lados sin perder
estabilidad. Insoportable para los defensores, pica en todos los tiros. Obliga
en la presión y gana muchas pelotas peleando en el cuerpo a cuerpo. Salta y
cabecea muy bien, de espaldas y de frente a la jugada. Muestra carácter al no
rendirse ante la primera adversidad. Su permanente participación en el partido
no le quita eficacia en la resolución. Se fabrica sus propias jugadas de ataque,
sabe dar el último pase y, sin ser goleador, marca con frecuencia. Lleva 15 en
el semestre (10 en el Apertura y 5 en la Sudamericana) y 20 en el año. Nada mal
para un tipo que está jugando su primer año en Boca, cuya camiseta le pesa lo
mismo que la del Bella Vista bahiense, cuando jugaba por el módico premio de 45
pesos por partido ganado.
Quizá tampoco se sepa que no la pasó bien en un tramo de esta temporada.
Postergado por los delanteros con pasado en el club, alguna vez lloró en charla
telefónica con su familia y se preguntó si valía la pena seguir en Boca. Hasta
que llegó ese partido ante Argentinos por la sexta fecha. Ese día entró por
Delgado, marcó un lindo gol y arregló un partido complicado por el rival y por
la propia hinchada que no había soportado la derrota ante San Lorenzo. Todo
cambió. Para él, para el equipo y para Basile, que no lo sacó más. A partir de
ahí, asistencia perfecta, aun cuando el calendario le pedía un respiro por falta
de frescura, como en esas derrotas ante Colón y Arsenal.
Si Boca sale campeón, acá encontramos a su jugador más valioso. Uno de los
mejores del campeonato y del año. Pretendido por Juventus para el año que viene.
Con etiqueta de selección. El miércoles, si Boca gana en Bahía, Rodrigo Palacio
dará su primera vuelta olímpica. Justo ahí, en la cancha de Olimpo, donde quería
verlo toda la ciudad. |
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Del silenzio stampa de unas semanas atrás a la confianza absoluta. A Alfio
Basile no le gusta pecar de exitista ni tampoco de eufórico. Por eso, toma con
calma y mesura que Boca esté a un paso de conquistar dos torneos en una misma
semana. Fiel a su discurso, para el DT restan jugarse dos finales, aunque
reconoció que el ánimo del plantel está por las nubes.
"Estamos cerca de lograr las dos cosas [el Apertura y la Copa Sudamericana],
pero no hay que hablar mucho. Hay un gran trabajo del preparador físico [Carlos
Dibos] y obviamente influye mucho lo anímico. Falta poquito...", señaló Basile
en la conferencia de prensa.
"A Independiente no lo dejamos jugar. Anulamos a Agüero y presionamos mucho.
El resultado me pareció escaso. Siempre que alternamos jugadores no obtuvimos
buenos resultados. Me la jugué y vamos bien. Faltan dos finales", dijo el
entrenador. |
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El N° 10 de Boca vivió una tarde especial: jugó por primera vez ante su ex
club, hizo un gol y se fue ovacionado: "Estamos a dos pasos de quedarnos con
todo", dijo
Este Boca-Independiente no era un partido más para él. La mayoría de los
simpatizantes del Rojo no le perdonaron haber elegido ponerse la camiseta azul y
oro en julio último y por eso el calificativo de "traidor", ayer nuevamente
presente en la Bombonera. Pero Federico Insúa respondió con grandeza. Decidió no
hablar durante la semana para no alterar más los ánimos de una hinchada dolida y
se dedicó a jugar.
Le costó hacer pie en un primer tiempo impreciso, pero luego se afianzó en el
medio campo junto con Fernando Gago y entre los dos fueron los generadores del
juego del equipo, ambos, eso sí, por debajo del protagonismo de Rodrigo Palacio,
que fue imparable para los defensores de Independiente.
Antes del gol del final, ése que no gritó pero que sí festejó levantando los
brazos y con un trote corto hasta abrazarse en la mitad de la cancha con el
utilero Cacho Lousteau, el Pocho había tenido tres mano a mano en los que Ustari
le había ahogado la conquista.
Pero con el tanto, tras una muy buena asistencia de Palacio, Insúa se metió a
la gente en el bolsillo. Porque antes de eso era aplaudido, pero luego fue
ovacionado por los hinchas de Boca. El "olé, olé, olé, Pochooooo, Pochooooo",
inundó la Bombonera, seguido por el "Insúa los c..., Insúa los c..." y el "Y
dale Pocho, dale, dale, Pocho".
Alfio Basile, que lo puso como prioridad como refuerzo no bien arregló como
director técnico de Boca, le dio el último toque de cariño. Lo reemplazó en el
último minuto por Matías Silvestre y ahí sí, todo el estadio lo aplaudió de pie.
Y fue el Coco el que comenzó, con sus manos, con el reconocimiento.
Insúa fue de menor a mayor, pero logró afirmarse como N° 10 de Boca y tomó
una gran confianza, sobre todo luego de la victoria ante Vélez por 2 a 0, en la
Bombonera. También fue importante en la clasificación ante la Universidad
Católica, en el certamen internacional.
"Estoy muy contento por el momento que me toca vivir. La verdad es que todo
el equipo está haciendo un esfuerzo enorme para conseguir los dos objetivos.
Antes nos quedaban cuatro finales entre el torneo Apertura y la Copa
Sudamericana. Ahora estamos a dos pasos de quedarnos con todo", dijo Insúa.
De su pasado en Independiente, el volante comentó que no quiere enfrentarse
con nadie, que más allá de los cánticos prefiere quedarse con los buenos
momentos que pasó, aunque aclaró: "Hubo gente que me trató muy mal y por ellos
me hubiera gustado gritar el gol, pero el fútbol siempre da revancha".
Y volvió a Boca: "Hicimos un buen partido y fuimos superiores a
Independiente. Me puso muy contento la ovación de la gente. Es muy lindo sentir
eso. Desde que llegué a este club trato de dar lo mejor de mí y brindarme al
máximo para que Boca gane", sostuvo Insúa. El N° 10 vivió una tarde especial:
jugó por primera vez ante su ex club, le hizo un gol y se fue ovacionado por los
hinchas de Boca. Como él quería.
28 pases correctos dio Insúa ante los Rojos y falló en seis; recuperó
dos pelotas y perdió tres
7 córners ejecutó
en el partidoy cinco tiros libres: dos bieny tres mal
8 goles anotó en Boca; seis en el Apertura y dos en la Copa
Sudamericana
Macri quiere a Maradona como DT
El presidente de Boca, Mauricio Macri, afirmó que Diego Maradona es el
técnico "que el club necesita a partir de junio próximo", cuando finalice el
contrato del actual entrenador, Alfio Basile.
"Antes le tuve que decir que no. Pero ahora en esta etapa del club me
gustaría que Maradona fuera director técnico de Boca. Pero él, naturalmente,
debe estar convencido y tener muchas ganas de hacerlo. Me gustaría que en junio
próximo se pusiera el buzo de técnico. Ese es mi sueño."
Al respecto, Maradona opinó en Radio Mitre: "Si Coco se va de Boca, Mauricio
y yo vamos a tratar de conseguir un reemplazante adecuado. Pero si no lo
encontráramos, yo me pondría los pantalones cortos".
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Le ganó 2 a 0 a Independiente, volvió a ser puntero y si vence a Olimpo
obtendrá el título; sobresalió Palacio dentro de un muy buen rendimiento
colectivo
No podría haber sido más completa la tarde de Boca. Ese final desató el
paroxismo en la Bombonera. Era un júbilo especial, propio de un día inolvidable.
Y era lógico ese estado, porque no tenía nada de exagerado. Había motivos reales
para que se expandiera por todos los rincones la fiesta de los sentidos. Boca
había jugado un partido estupendo, con un segundo tiempo arrollador, en fútbol y
temperamento. La victoria, que ya era por demás justa y merecida, recibió el
efecto justo para potenciarla, a dos minutos del cierre. Palacio, un lince
imparable durante toda la tarde, eludió al enésimo marcador, desbordó y dio la
asistencia para que Insúa definiera debajo del arco.
Enseguida llegó el final y bajó ese festejo especial, mezcla de afecto y
reconocimiento, que se produce sólo en los grandes triunfos. Boca había hecho su
parte de manera irreprochable. Faltaba algo más, lo que estaba fuera de su
alcance y responsabilidad: que Gimnasia perdiera puntos ante Newell´s. La mayor
parte del público local se quedó en las tribunas, escuchando por radio los
últimos cinco del encuentro en La Plata. Y con el 0-0 en el Bosque se produjo el
otro estallido, el que la gente de Boca lo siente a cuenta de una doble
coronación (en el Apertura y la Copa Sudamericana) que en menos de una semana
pasó de lo hipotético a lo tangible.
Independiente, que había llegado con alguna ilusión de mantenerse en la
discusión por el título, se fue en silencio, sintiéndose inferior e impotente.
La diferencia que marcó Boca sirvió para dar por cierto aquello que se dice
desde el principio del certamen: que tiene el mejor plantel, o que Alfio Basile
supo encontrar la formación más capaz y desequilibrante entre un grupo de
individualidades que está por encima del promedio nacional.
En este instante de definición en más de un frente, Boca cuenta con algunos
jugadores en un momento superlativo. Lo de Palacio fue magnífico. El empezó a
inclinar la balanza cuando el partido tenía cierta paridad; se lo ve ágil,
encarador, incisivo, con plena confianza para profundizar con una gambeta que
enloquece a los defensores. Independiente no lo pudo frenar con recursos leales
y le apuntó a su humanidad; entre tantos golpes recibidos provocó la expulsión
de Cáceres y alguna tarjeta más que el permisivo Sánchez se negó a mostrarle a
Alvarez y Orteman.
No hubo ni rastro de cansancio en Boca por el cotejo que había disputado el
martes en la altura de México. Su juego tuvo tal intensidad y despliegue que se
dio la imagen inversa: Independiente era el que parecía físicamente disminuido.
Evidentemente, el envión anímico que tomó en las últimas dos semanas, al
encadenar varios resultados positivos, aportó oxígeno extra y le recargó la
adrenalina competitiva.
Más allá de las imperfecciones, Boca hizo del ataque su idea de juego. Puso
entre cuatro y seis hombres en posición ofensiva, con volantes y laterales que
se proyectaban. Buscó mucho con los centros y los pelotazos cruzados, porque le
gusta hacer de eso una muestra de poderío.
Para limpiar camino por abajo lo tenía a Palacio, al que en el segundo tiempo
se sumó el omnipresente Gago, que cortó y recuperó más en campo rival y fue la
salida de un equipo que no tiene a un conductor clásico en Insúa, siempre más
determinante en los 25 metros finales.
Boca fue quebrando a Independiente, cuyos volantes no hacían pie ante el
aluvión local y sus defensores se veían en serios apuros. El puntero terminó de
ganar la batalla psicológica cuando aisló y anuló a Agüero, la última esperanza
visitante. Como había algo prepotente en las embestidas de Boca, no sorprendió
que el primer gol llegara luego de tres rebotes y algún pase fallido.
Desde entonces, su superioridad fue más notoria. Manejó la pelota, combinó
con precisión, puso el corazón en cada intervención. Se dio esa química
colectiva que la Bombonera le agradeció. Porque jugó a lo grande, a lo
campeón.
EL DATO No puede en la Bombonera Independiente no le gana a
Boca en su cancha desde 1996 (1-0). Desde entonces se sucedieron siete éxitos
locales y dos empates. En este Apertura, los Rojos perdieron sus tres cotejos de
visitante: con Gimnasia, River y Boca.
EL FESTEJO Palermo volvió al gol El delantero, al desviar un
remate de Battaglia, volvió a convertir luego de ocho encuentros. El último
tanto había sido ante Quilmes. Suma siete en el torneo.
LO NEGATIVO Sánchez
no conformó
El árbitro ignoró un penal
de Alvarez a Palacio y no castigó con firmeza las faltas sobre el delantero
local. Expulsó a Ribolzi (ayudante de Basile), que se burló de su lentitud.
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Por Uno+ - 12 de Diciembre, 2005, 14:08, Categoría: General
Jugó con mucha convicción ante
Independiente y se quedó con la victoria que lo pone en lo alto del campeonato,
con sólo una fecha por delante. Palermo e Insúa marcaron los goles. Su próximo
rival será Olimpo en Bahía y si gana se quedará con el título.
Boca e Independiente se jugaban todo en La
Bombonera. Los equipos de Basile y Falcioni llegaban a la penúltima fecha del
Apertura con la ilusión intacta de gritar campeón. Atrás habían quedado las
discusiones sobre la reprogramación de los partidos y era la hora de jugar.
Uno y otro estaban en situaciones diferentes. Los locales venían muy
confiados tras el buen empate logrado en México ante Pumas, por la Sudamericana.
El sueño de los dos títulos estaba al alcance de la mano. Había
que ganarle al Rojo y esperar que Gimnasia tropezara con Newell´s.
Lo de
Independiente, en cambio, era más complicado. Llegaba con 31 puntos, obligado a
sumar de a tres ante Boca y también necesitado de que el Lobo no ganara. Sin
embargo, le sobraba fe al conjunto de Avellaneda para dar el golpe como
visitante y seguir pensando en el Apertura.
El marco era
imponente: los hinchas locales coparon el estadio y empezaron la tarde con una
sonrisa, ovacionando al último gran ídolo xeneize, Carlos Tevez. El reciente
campeón del fútbol brasileño con Corinthians saludó a su gente y se dispuso a
presenciar uno de los choques más esperados. Los del Rojo, en menor número, no
paraban de darle aliento a su equipo. Llegó el pitazo de Angel Sánchez y el
clásico se empezó a jugar.
Independiente arrancó presionando en
campo rival, con Agüero moviéndose por todo el frente de ataque para
tratar de forzar un error de la última línea local. Unos metros más atrás,
Orteman y Armenteros combinaban con precisión y le daban al conjunto de Falcioni
el control del juego. Boca se mostraba muy estático y recién a los 11 empezó a
meterse en el partido: centro y penal contra Palacio no
cobrado y enseguida una gran chance que Ustari logró resolver en dos
tiempos.
Pasaron los primeros 15 minutos y el juego se abrió: más
libertad para los delanteros y llegadas en los dos arcos, aunque a los dos les
faltaba la puntada final. Daniel Díaz lo tuvo a los 24, con un cabezazo que se
fue apenas alto tras un centro de Krupoviesa desde la izquierda.
Boca era más , porque Palacio superaba a Cáceres en
velocidad y creaba mucho peligro. Agüero, en cambio, quedaba muy desconectado
del resto de sus compañeros y tenía que retroceder hasta mitad de cancha para
encontrarse con la pelota, algo que le daba mucha tranquilidad a la defensa
local. Así se fue la etapa inicial, con los locales dominando pero sin lograr el
desnivel. En La Plata, el Lobo también empataba 0-0 y todo seguía igual.
El equipo de Basile salió al segundo tiempo muy decidido. Krupoviesa e
Ibarra se proyectaban constantemente por los laterales y Gago también se sumaba
al ataque. Esto le daba más peso ofensivo a los locales pero generaba espacios
para la contra del Rojo. Cada uno jugaba a lo suyo, aunque ambos sabían que la
igualdad no era negocio.
El grito de gol quedó atragantado en las
gargantas locales a los 13, tras una gran jugada de Insúa que Palermo no pudo
definir. Sin embargo, la gran explosión llegó un minuto más tarde a La
Bombonera: centro de Palacio, taco fallido de Bilos, barrida de Battaglia y
carambola en Palermo para descolocar a Ustari. Boca se
ponía 1-0 y era justo.
Fue inteligente lo de los locales al no
retrasarse. Gago se hizo amo y señor de la mitad de la cancha e Insúa manejó los
tiempos con criterio. Arriba, Palacio complicaba mucho, tanto
que Cáceres tuvo que cometerle la enésima infracción y se fue expulsado tras
recibir la segunda tarjeta amarilla. El partido estaba servido en bandeja para
que los de la Ribera lo liquidaran.
Falcioni metió tres cambios para
tratar de dar vuelta la historia: entraron Fabro, Méndez y Caggiano, en un claro
intento por llegar a la igualdad, aunque las situaciones no aparecían porque
Agüero era bien contenido por los defensores. Mientras, Boca era mucho más
punzante y a los 43 llegó al segundo, cuando Insúa definió
debajo del arco tras otro gran desborde de Palacio. El Pocho, quien fue blanco
de todos los insultos de los hinchas de Avellaneda en los últimos tiempos,
decidió no gritarlo. La Bombonera, en cambio, era una fiesta.
Llegó el
final y Boca celebró a lo grande. Puso fútbol y garra en el clásico y
con justicia se llevó tres puntos que valen oro. Ahora es
puntero y tiene todo para ser campeón. El miércoles, en Bahía Blanca, buscará
dar la vuelta. |
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Por Uno+ - 10 de Diciembre, 2005, 21:01, Categoría: General
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AGENDA
DEL PLANTEL
-Sábado:
10 Hs. Entrenamiento en Estadio. (a puertas cerradas)
-Domingo:
17.10 hs. Partido vs. Independiente.
CONCENTRADOS
VS.
INDEPENDIENTE
Los siguientes 18 jugadores quedarán concentrados hoy a las 21.30 para el
partido de este domingo ante Independiente:
Abbondanzieri, Medrán, Ibarra, Calvo, Schiavi, Silvestre, Díaz,
Krupoviesa, Ledesma, Battaglia, Gago, Insúa, Bilos, Marino, Palacio, Palermo,
Barros Schelotto y Delgado.
VENTA DE
ENTRADAS
VS. PUMAS
(COPA SUDAMERICANA)
Este será el cronograma de venta de entradas para el partido ante Pumas,
por el segundo partido de la final de la Copa Sudamericana, que se disputará el
domingo 18 a las 21.15 en la Bombonera:
Plateas
abonados:
Podrán
adquirir sus entradas en Boleterías del Estadio en los siguientes días y
horarios:
-Este
domingo después del partido vs. Independiente en las boleterías de Del Valle
Iberlucea y Pinzón (debajo Palcos Vip).
-Desde
el lunes hasta el jueves de 10 a 18 hs.
fecha límite hasta la cual se les reservará su ubicación.
Para
mayor comodidad, los abonados podrán optar por la compra telefónica en los
siguientes teléfonos y horarios:
-Boca
Juniors:
llamando al 4362-4768/5208, en horario de 10 a 17 hs., entre el lunes y el
jueves.
-Ticketek:
llamando al 5237-7200, en horario de 10 a 22 hs.
Generales
Socios:
-Podrán
adquirir sus entradas los días:
-Este
domingo después del partido vs. Independiente en las boleterías de Wenceslao
Villafañe (Casa Amarilla).
-Desde
el lunes hasta el jueves de 10 a 18 hs.
Plateas
y populares para el público en general:
El
remanente saldrá a la venta a partir del VIERNES 16 de 10 a 18 hs. en las
Boleterías de Casa Amarilla, hasta agotarlas.
Precios:
platea alta invitado $70 (socio $40 y abonado $25); platea baja y media invitado
$100 (socio $60 y abonado $35); platea preferencial invitado $140 (socio $90);
platea preferencial y palcos abonado $60; platea sector “M” corporativa invitado
$180 (socio $130); platea sector “M” filas 0 al 7 invitado $100 (socio $70);
Sector “P” visitante $150; General $15; General socio $7.
ACTIVIDADES EN CAMPO DE
JUEGO
PARTIDO VS.
INDEPENDIENTE
Plaqueta
Boca Juniors le entregará este domingo, previo al partido ante
Independiente, una plaqueta recordatoria a Carlos Alberto Tevez, quien surgió de
nuestras Divisiones Juveniles y logró recientemente el campeonato brasileño con
el Corinthians y además fue elegido como el mejor jugador de dicho
torneo.
Bandera
Como
parte de la campaña mundial contra la prevención y erradicación del trabajo
infantil que está desarrollando la organización UNI-Américas a nivel mundial y
con el apoyo de la Asociación del Fútbol Argentino, este domingo previo al
inicio del partido ante Independiente ingresará al campo de juego integrantes de
la Red de Jóvenes Argentina con una bandera con la inscripción “UNI-Américas
contra el trabajo infantil”.
DEPARTAMENTO DE
CULTURA
FOTOCLUB BOCA
JUNIORS
El Departamento de Cultura inaugurará este lunes a las 19 la muestra
fotográfica "Boca en la Antártida", donde se exhibirán fotografías
de Juan Carlos Martín, en el hall central del Club.
La misma contará con la presencia de personal de la Base Marambio y de la
Armada Argentina.
FÚTBOL
AMATEUR: MAÑANA
LA
CUARTA PODRÁ CONSAGRARSE
La cuarta división del Fútbol Amateur de Boca Juniors podrá consagrarse
campeona mañana si derrota a Rosario Central, de visitante, por la última fecha
del Torneo
de Divisiones Juveniles organizado por AFA.
Boca le lleva un punto de ventaja a Racing, único escolta.
Los
jugadores que viajaron hoy a Rosario son: Diego Daniel Pave, Fabián Gustavo
Moyano Batres, Pablo Galarza, Sergio Damián Coronel, Emiliano Adrián Fusco,
Gastón Otreras, Luis Miguel Escalada, Matías Nicolás Rodríguez, Nicolás Bertolo,
Marcos Mondaini, Cristian Chávez, Enzo Gutiérrez, Armando Monteverde, Manuel
Baigorria, Gastón Cellerino, Lucas D'Alegre, Néstor Herrera y Juan Perillo,
Departamento de
Prensa Club Atlético Boca Juniors |
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Por Uno+ - 9 de Diciembre, 2005, 13:40, Categoría: General
Más allá de las versiones sobre clubes europeos interesados, el delantero
dijo que tiene contrato hasta 2007 y que no piensa en una venta
Luego de un bajón futbolístico en la primera mitad del año, cuando Jorge
Benítez lo relegó al banco de los suplentes, Rodrigo Palacio despegó en este
segundo semestre y volvió a ser aquel delantero veloz y desequilibrante que
había explotado en Banfield. En enero próximo cumplirá un año en la entidad de
la Ribera y, ante la tentación de varios por quedarse con él, Mauricio Macri,
presidente xeneize, se ve obligado a decir en cada entrevista que "hará todo lo
posible para que Palacio y Fernando Gago se queden, al menos, hasta 2007". Por
eso es que el delantero todavía no tiene precio, más allá de la información que
llegó desde Italia, donde Juventus estaría dispuesto a pagar 5.800.000 dólares
por él. Además, claro, de algunos sondeos de Barcelona.
"Todavía nadie me dijo nada y no pienso en eso. Ahora sólo estoy con la
cabeza puesta en la definición de los dos campeonatos para que Boca se pueda
quedar con todo", afirmó Palacio, ayer por la tarde, tras el entrenamiento del
equipo en el predio de Casa Amarilla. Y agregó: "Tengo contrato con el club
hasta junio de 2007 y quiero quedarme acá".
Sobre el choque de pasado mañana con Independiente, en la Bombonera, el
delantero comentó: "Va a ser un partido difícil porque ellos están jugando bien,
pero confío en el potencial nuestro para quedarnos con la victoria".
El DT Alfio Basile no lo confirmó, pero Boca formaría con Abbondanzieri;
Ibarra, Schiavi, Díaz y Krupoviesa; Battaglia, Gago y Bilos; Insúa; Palacio y
Palermo.
Los suplentes vencieron a un equipo juvenil por 2 a 1, con dos goles de
Guillermo Marino.
Daniel Bilos, con un dolor en el talón derecho, igualmente será titular. Y
como fue dirigido por Julio Falcioni (DT de Independiente) en Banfield, dijo:
"Basile sabe mucho de fútbol, así que no me tiene que preguntar a mí sobre lo
que hará el rival. ¿Qué creo que hará Independiente? Falcioni prepara muy bien
los partidos. Se va a dar un encuentro muy luchado en el medio y el que salga
mejor parado de esa zona será el ganador". |
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Por Uno+ - 8 de Diciembre, 2005, 14:49, Categoría: General
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Fue la figura y aportó un gol para que Boca diera
un paso decisivo en busca de la Sudamericana. "Pero no hay que confiarse", dijo
sobre la revancha.
¿Quién es ese chavo? La pregunta fluía de los
labios mexicanos en un cóctel de asombro y admiración batido en el medio del
caos mediático que se generó en el campo del estadio Olímpico Universitario. Y
él, con una timidez tan propia como genuina, habría sido el hombre más feliz del
mundo dentro del barril del querible personaje que en la década del setenta
pergeñó Roberto Gómez Bolaños. Pero Rodrigo Palacio ya no es el pibe anónimo que
nació en Bahía Blanca y se crió jugando al básquetbol en la tierra de la pelota
anaranjada. A los 23 años se corporizó en genio y figura de Boca. Es
vértigo, desborde, gambeta y, fundamentalmente, sinónimo de gol. Fue la carta
clave, otra vez, en la primera final de la Copa Sudamericana. Y en la noche del
martes anotó un gol, jugó un gran primer tiempo y dejó a su equipo muy cerca de
compartir con Independiente el título de Rey de Copas.
Justo
Palacio, que en el gran primer tiempo que jugó Boca ante Pumas se encargó de
provocar pesadillas en los defensores rivales, no pudo eludir el regimiento de
cronistas que esperaban sobre el césped al niño mimado de Alfio Basile.
Entonces, no tuvo otra opción que hablar y hablar. No le gusta regalar palabras,
claro. Pero no se trata de un acto de egoísmo oral. Todo lo contrario. Rodrigo
es amante del perfil subterráneo. Por eso se explica su frase de cabecera: "No
puedo creer todo lo que me está pasando".
Claro. Ni el más certero de los
vaticinios hubiera asegurado que Palacio, que hace tres años jugaba en las
canchas del ascenso con la modesta camiseta de Huracán de Tres Arroyos, hoy
sería una de las máximas figuras del fútbol vernáculo. Y mucho menos que
Juventus y Barcelona, dos de los colosos europeos, estarían interesados en
comprar su pase.
En el comienzo de la madrugada de ayer en la Argentina,
el final del martes copero en el Distrito Federal, Palacio dejó sus sensaciones
inmediatas.
—Jugaron un gran
primer tiempo y bajaron el nivel en el segundo y casi pierden. ¿A qué se debe
esa ciclotimia?
—Yo creo que hay que destacar el primer tiempo que
tuvimos, que fue bárbaro. En el segundo, en cambio, nos retrasamos de manera
inconsciente, no sólo por la altura. También porque Pumas se vino con todo. Pero
no terminamos cansados, demostramos que estamos bien físicamente porque corrimos
mucho.
—Les hicieron un
gol de contraataque en carácter de visitante. ¿Esto le pasa a Boca por la
actitud de ir siempre al frente, a buscar los partidos?
—Le puede
pasar a cualquiera y esta vez nos tocó a nosotros. Pero no tenemos que
preocuparnos. El resultado que conseguimos acá fue muy bueno. Entonces, nos
vamos muy conformes porque hicimos un partidazo.
—¿Ya palpitás la
revancha?
—Sí, y con mucha ilusión y expectativa. Porque jugar en la
Bombonera es un beneficio para nosotros. Nos sentimos más cómodos. Pero ojo, no
hay que confiarse demasiado. Tenemos que tener cuidado porque Pumas es un buen
equipo.
También se refirió, aunque de manera breve, al interés de
italianos y españoles por llevárselo. "No sé nada. Me entero por lo que dicen
ustedes. Uno siempre sueña con jugar en Europa, pero ahora pienso en Boca, en
ganar la Copa y el campeonato. Nada más", apunta con la misma certeza con la que
se transformó en el goleador azul y oro de esta temporada, con 15 gritos
entre el torneo local y la Sudamericana.
—¿Estás pasando tu mejor momento?
—Soy de
autoexigirme mucho. Pero no me fijo en eso, sólo quiero hacer lo mejor para
Boca.
Ya en Buenos Aires, después de un agotador viaje que arrancó de
madrugada y se prolongó por una docena de horas, el bahiense se entrenó en Casa
Amarilla. Sin palabras, claro. Ya había dicho todo aquí, en México, con su
velocidad y con su pie derecho... |
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Por Uno+ - 8 de Diciembre, 2005, 14:47, Categoría: General
Su despedida de México fue totalmente diferente a
la que vivió en Chile, hace apenas una semana. No terminó con un problema
cardíaco ni en un hospital. Haciendo gala de su autodenominada fortaleza de
toro, Alfio Basile lucía su sonrisa ajada en la puerta del vestuario
visitante del estadio Universitario Olímpico. "Sufrí menos que la semana pasada
porque me tomé dos pastillones (sic). No morfé nada, ni un sandwich,
para que no me agarrara gastritis", contó con su voz cavernosa, provocando las
risas colectivas. Estaba claro, el Coco regresó feliz a Buenos Aires,
con una premisa que repite ante cada consulta: "Quiero ganar los dos
títulos".
Basile hizo un análisis del partido. "El equipo se fue quedando
sin aire en el segundo tiempo y ellos más que Pumas parecían leones con el apoyo
del público. Fueron veinticinco minutos en los que nos presionaron por todos
lados. Recién a lo último recuperamos la pelota y casi se lo encajamos (sic)",
reflexionó el entrenador.
—¿Por
qué tantos altibajos?
—Cuando nosotros jugamos con el equipo
completo, el que yo digo de memoria, nos va muy bien. Con los titulares perdimos
un solo partido, frente a San Lorenzo. Pero después hubo que hacer muchas
variantes producto del calendario que tenemos.
—¿Conseguiste el resultado que
esperabas?
—¿Estás loco? Yo quería ganar. Aunque el empate fue justo
porque los mexicanos podrían haber hecho tres o cuatro goles en el segundo
tiempo. Ahora hay que esperar el segundo partido. Les tengo mucha fe a los
muchachos para la revancha.
El entrenador se deshizo en elogios para
Rodrigo Palacio, la figura y goleador del equipo: "Es extraordinario. Lo del
primer tiempo fue una cosa impresionante. Los volvió locos. Fue un infierno cómo
corrió, parecía un colombiano.
—¿Sabías que Juventus y Barcelona están interesados en comprar su
pase?
—Dejalo acá un poquito más... La Juventus tiene 60 delanteros.
Barcelona, también. Ya lo van a vender. Que esperen... Mirá si hubiera hecho el
gol en la última jugada. Cuando lo vi encarar dije: la clava. Pero el
arquero hizo un atajadón.
—¿De qué título estás más cerca, Coco, del Clausura o de la Copa
Sudamericana?
—Quiero ganar los dos. Me faltan tres
finales. |
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Por Uno+ - 8 de Diciembre, 2005, 14:46, Categoría: General
No hay tregua para Boca. Volvió desde México
cansado tras 15 horas de vuelo, pero sonriente por el empate que lo dejó a un
paso de retener la Copa Sudamericana. Los jugadores bajaron del avión en Ezeiza,
se subieron a un micro que los trasladó al hotel Intercontinental, recogieron
sus autos y se fueron a... Casa Amarilla. Los esperaba un entrenamiento que, en
principio, no estaba pautado. Una práctica para estirar las piernas y
para recoger más detalles sobre cómo concluyó cada uno de los futbolistas.
Aunque la mayor preocupación envolvió a Sebastián Battaglia. ¿Retornará ante
Independiente, en un partido crucial que Boca encarará "con lo mejor", según
anunció su técnico, Alfio Basile?
"A Battaglia lo guardé", dijo el
Coco en Ezeiza. Se refería a la ausencia del mediocampista ante Pumas a
causa de una contractura en el isquiotibial izquierdo.
Battaglia fue
sometido ayer a la tarde a una resonancia magnética, cuyo resultado se conocerá
hoy. De todas maneras, en el cuerpo técnico y médico de Boca creen que podrá
jugar el clásico. Igual resolvieron realizarle el estudio para descartar
cualquier tipo de lesión preocupante. Si no se recupera seguirá como titular
Pablo Ledesma, quien conformó ampliamente al entrenador.
Daniel Bilos
(con dolor en el talón derecho) y Fernando Gago (con molestias leves) también
fueron sometidos ayer a tareas diferenciadas, pero estarán a disposición del
Coco.
El probable equipo ante Independiente: Abbondanzieri;
Ibarra, Schiavi, Díaz, Krupoviesa; Battaglia o Ledesma, Gago, Bilos; Insúa;
Palacio y Palermo. |
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Por Uno+ - 8 de Diciembre, 2005, 1:19, Categoría: General
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AGENDA
DEL PLANTEL
-Jueves: 17 Hs. Entrenamiento
en Casa Amarilla.
-Viernes: 17 Hs.
Entrenamiento en Casa Amarilla y concentración en Hotel
Intercontinental.
VENTA DE
GENERALES
VS.
INDEPENDIENTE
Este viernes de 12 a 18 se venderán las generales y las entradas
para damas, menores y jubilados, para los simpatizantes de Boca Juniors para el
partido de este domingo ante Independiente.
Precios: Generales $14, Damas y Jubilados $7 y Menores
$4.
VENTA DE
ENTRADAS
VS. PUMAS
(COPA SUDAMERICANA)
Venta de entradas para SOCIOS Y ABONADOS de Boca Juniors en las
boleterías de Casa Amarilla, para el partido ante Pumas (México) del domingo 18,
por la final de la Copa Sudamericana:
-El
domingo después del partido vs. Independiente y desde el lunes al jueves de
10 a 18.
-A
partir del lunes comenzará la venta telefónica (Ticketek – 5237-7200) y por
internet (www.bocajuniors.com.ar).
Sólo plateas para socios y abonados.
Venta de entradas para PÚBLICO EN GENERAL:
-Viernes
16 y sábado 17 de 10 a 18.
Precios:
platea alta invitado $60 (socio $40 y abonado $25); platea baja y media invitado
$100 (socio $60 y abonado $35); platea preferencial invitado $120 (socio $90);
platea preferencial y palcos abonado $50; platea sector “M” corporativa invitado
$180 (socio $130); platea sector “M” filas 0 al 7 invitado $80 (socio $60);
Sector “P” visitante $90; General $15; General socio $7.
Departamento de Prensa Club Atlético Boca
Juniors |
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