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El arquero cumplirá el sueño de ponerse la azul y
oro, pero en dos semanas puede ser ídolo antes de debutar. "Tengo que hacer
buena letra para que me reciban bien", dice.
Cada dos o tres frases, como una constante, hay una
consulta que se repite. Demuestra curiosidad y más que eso. Denota un ferviente
deseo de concretar, tras jugar el Mundial, su segundo sueño en menos de un mes.
"¿Qué saben ustedes?", pregunta. Dos o tres frases y de nuevo. "Pero contame,
¿qué es lo que sabés?". Aldo Bobadilla sigue de pretemporada con Libertad de
Paraguay mientras aguarda con ansiedad por el día de la firma del pase. "Estoy
viviendo cosas muy lindas en mi carrera deportiva y esta noticia de Boca me dejó
helado", cuenta, como quien se confiesa.
—¿Era algo difícil de imaginar antes del
Mundial?
—Sabía que había varios interesados y uno sueña con
que aparezca un buen club, pero que te ofrezcan ir a Boca es lo
máximo.
¿Por qué se aprobó la contratación de Bobadilla, un
arquero que no va a incorporarse ahora? Aunque tiene algo de inversión a futuro,
para buscar un respaldo ante una posible salida del Pato Abbondanzieri, Mauricio
Macri decidió dejarlo en Libertad porque el 18 de julio debe jugar la revancha
de la Libertadores nada menos que ante River. "Macri es uno de los principales
interesados en que ataje para nosotros", cuenta Horacio Cartes, presidente de
Libertad.
Justamente, la curiosidad de Macri fue despertada
por sus atajadas en la ida ante River en el Monumental (2-2) y el buen nivel que
alcanzó en el Mundial. De hecho, fue uno de los pocos del plantel de Paraguay
que se salvaron del incendio. "Fue cumplir uno de los sueños como futbolista. Ya
sólo el hecho de haber estado convocado era un sueño muy grande. Por una
desgracia, por la lesión de mi amigo Villar, me tocó jugar. Y creo que, por lo
menos, le di confianza a la gente. Ojalá siga así".
El nombre de Boca le llegó por primera vez durante
el Mundial, luego de que Cartes charlara con Macri en un hotel de Berlin.
"Apenas me enteré, le conté a mi señora de la posibilidad y esperamos juntos que
se diera este sueño", dice Bobadilla, quien estuvo seis meses en Gimnasia y tuvo
que irse por las amenazas que recibió. "Es cierto que hubo amenazas, pero me
llevé un lindo recuerdo. Salvamos al club del descenso y terminamos bien,
haciendo callar a mucha gente".
—¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando
te mencionan a Boca?
—Que en la Sudamericana quedamos afuera por
penales. Fue 1-1 en Salta y 0-0 en Paraguay. Me tocó atajarle a Schiavi. Y
también los partidos en la Bombonera. Cuando uno juega ahí siente mucho la
presión, sea o no un partido oficial.
—¿Y te imaginás llegar a Boca después de eliminar a
River de la Copa?
—Sería fantástico llegar a Boca así, eliminando a
River. Sé de la rivalidad que existe. Es sin dudas uno de los clásicos más
grandes del mundo. Y yo tengo que hacer buena letra para que me reciban
bien.
Es la chance, única, de ser ídolo antes de
llegar. |