Palermo piensa en el nuevo Boca. Maduro, reflexivo, dice que
quiere volver a ganar todo y que lo ve feliz a Russo. Y coincide con el DT en
que al equipo le vendría bien un conductor: "Para un delantero siempre es bueno
tener a un jugador pensante".
Nueve partidos, ocho goles. Si los números hablan por si solos, éstos
gritan, como Martín. Nueve es la cantidad de veces que Palermo compartió el
césped con Guillermo Marino, el hombre que se calzó la 10 durante el Apertura
06. Y el resultado queda de frente al arco, ante los ojos de la hinchada: ocho
gritos. El 9 conoce la estadística, porque de eso también viven los goleadores.
Siempre detrás de un gran definidor debe haber un mejor asistidor. Martín lo
sabe. Y lo desea, quizás tanto como Miguel Russo. Porque sabe que su traje luce
mejor con un enganche que lo vista...
—¿La fórmula del éxito es Boca
ganador y Palermo goleador?
—Lo principal es que Boca gane, que consiga
títulos. Después, los goles llegan solos. Lo digo porque ya lo viví, puedo
hablar desde el conocimiento y eso me da tranquilidad.
—¿Podés rendir
mejor si juega un enganche, como quiere Russo?
—Puede ser. El enganche es
un jugador que siempre tiene buena visión del juego y en función de ataque puede
generar opciones para los de arriba. Se sabe que para cualquier delantero es
importante tener un jugador pensante, que cuando ve un espacio te meta un
pase-gol. A veces, con otro sistema de juego, se hace más difícil tener muchas
situaciones, pero será cuestión de cómo se vaya dando, de los jugadores que
tenga Miguel para ir formando el equipo. Se verá. Igual creo que con o sin
enganche, este plantel tiene jugadores importantes y ofrece
variantes.
—Se deduce entonces que a Boca le vendría bien
Gracián...
—Si lo pidió Miguel, es porque se trata de un jugador
importante, diferente, que puede aportar cosas. Si lo tuvo tanto tiempo en Vélez
y ahora lo ve con condiciones para formar parte de este plantel, es porque es un
hombre importante.
—¿Cómo tomás la llegada de Marioni?
—Al irse el
Chelo Delgado, necesitábamos otra variante en ataque. Es un jugador importante,
que ha estado en muchos equipos y su aporte será valioso. Será uno más en la
competencia con Rodrigo, con Guillermo, como pasó siempre. Llega para aportar
cosas.
—¿Pueden jugar juntos?
—No sé, esa es una decisión que
tomará Miguel.
—¿Cómo estás para encarar el nuevo desafío?
—Como
siempre, con ganas, con la mentalidad de no conformarme sólo con lo que logré
hasta ahora. Pienso en alcanzar nuevas cosas, en superar mi rendimiento, en
tener protagonismo. Esa siempre fue mi forma de ser y de pensar. Lo demostré
cada vez que me tocó jugar, intentando aportar lo mejor para el equipo. No hace
falta explicarlo, mi personalidad y mi forma de ser ya la conocen.
No se
apura para llegar al futuro. Pero sí para olvidar el pasado. Ya habló. De la
final, de Estudiantes, de su distanciamiento de Verón. Y de su relación con
Russo, el DT que cuando él tenía 21 años lo relegó a la Reserva para ser cedido
a San Martín de Tucumán, que no accedió a pagar los $ 20.000 de su
préstamo...
—¿Cómo fue el reencuentro con el Russo?
—Pasaron 10
años. Al Profe lo conozco, lo tuve en las Inferiores de Estudiantes. Con
Gottardi y Trobbiani tuve mayor relación porque estaban en la Reserva. Miguel
dirigía la Primera, pero el pasado ya está, sobre todo después de que pasaron 10
años, son muchos. Las vueltas del fútbol hacen que hoy nos encontremos después
de tanto tiempo, y espero lo mejor.
—¿Cómo lo viste a Russo después de
ese tiempo?
—Bien, como siempre. Ya irá conociendo a todos, cómo se
maneja el grupo. Es muy amplio, se acerca, pregunta cómo está uno u otro. Es muy
importante el acercamiento del DT, para que el jugador tenga confianza y pueda
decir sus cosas sin temor cuando el momento lo indique. Es lo mejor para el
grupo.
—¿Qué tenés para decir del cruce con Verón como para cerrar el
tema?
—Es un tema cerrado, en algún momento se dará para hablarlo. Todo
se puede hablar. Fijate todo lo que se dijo de aquello que pasó con Russo ya
hace diez años, para generar polémica, y no pasó nada. Ninguno salió a hablar, y
después de diez años, hoy lo vuelvo a tener de técnico. Eso me da la
tranquilidad de que no hay rencores de ninguna de las dos partes, y estoy
dispuesto a seguir dando lo mejor con este cuerpo
técnico.
Fuentes: Clarín, Olé, As,
Marca, Ovaciones, Esto.