Desde que quedó excluido del
Villarreal de España por diferencias con el técnico Manuel Pellegrini, a Juan
Román Riquelme se lo vinculó con una posible vuelta a Boca y hasta una
inesperada llegada a Belgrano de Córdoba, donde está su amigo Marcelo Delgado.
Sin embargo, anoche en el Mundialista el rumor de ver a Riquelme
nuevamente vestido de azul y amarillo se hizo más fuerte.
Los
dirigentes de Boca, con Mauricio Macri a la cabeza, estarían llamando al
enganche en las próximas horas para que vuelva a jugar en Boca. A pesar del alto
contrato que tiene en Villarreal, la idea que circuló anoche en Mar del Plata es
que juegue el Clausura y la Copa Libertadores. Además, desde la dirigencia
dijeron que Riquelme "ya dio señales de vida", que habló con gente del club y
que le gusta la idea de volver al club de sus amores.
Respecto a Leandro
Gracián, la negociaciones se dieron por cerradas de ambos lados, aunque
la última chance que tiene Boca de traerlo es pagar los 6 millones de dólares de
su cláusula de rescisión, una cifra que los dirigentes consideran demasiado
alta. En tanto, está prácticamente definida la incorporación de Juan Pablo Pino,
volante colombiano de Independiente Medellín y de la selección colombiana Sub
20. Carlos Palacio, presidente del club colombiano, está en Mar del Plata para
cerrar la negociación. Boca comprará el 50% del pase en 1,5 millones de euros.
Desde Asunción, donde Pino está disputando el Sudamericano Sub 20, el volante
habló con Clarín y no ocultó su entusiasmo de jugar en la Bombonera:
"Estoy muy contento por el interés de Boca. Sería lindo ir a jugar allí. Conozco
la historia de los colombianos en el club, como Mauricio Serna, Oscar Córdoba y
Jorge Bermúdez".
Fuentes: Clarín, Olé,
As, Marca, Ovaciones, Esto. |