Desde que volvió, jugó 31 partidos
y perdió dos (en uno de ellos ¡ganó una Copa!). ¿Amuleto? Mucho más que eso,
Seba es el protector y quiere estirar su racha.
Así
que el último partido que perdí fue con San Lorenzo? Mirá vos... Ahora no van a
pretender que diga que soy el amuleto del equipo, eh..."
Sebastián
Battaglia se ríe, como le ocurre seguido en este 2007 que enterró su 2006 de
caras largas, y enseguida interpreta por dónde viene la mano. No será amuleto,
entonces, pero no sólo porque no le gusta el mote sino porque en realidad algo
más que suerte debe aportar para que con su presencia en cancha Boca sólo haya
perdido dos de 31 partidos desde que Seba regresó al club, en junio de 2005. Uno
de ellos, a nivel internacional, fue contra Once Caldas por la Recopa (1-2, en
Manizales) y tuvo el aliciente de que Boca igual se consagró campeón porque
llegaba a Colombia con el 3-1 conseguido en Buenos Aires. Y para encontrar la
caída más reciente hay que remontarse hasta el 7 de septiembre del 2005, por el
torneo local, cuando Boca perdió con San Lorenzo 3-2, por el Apertura. El resto
se reparte entre 22 triunfos y siete empates. Y eso sólo en este segundo ciclo
en el club. Porque si se revisa el último año de su primera etapa en Boca, el
2003, de otros 31 partidos apenas perdió dos (Paysandú, por la Copa; luego ganó
la serie) y Newell''s (Apertura 03) y sumó 21 triunfos y ocho empates. ¿Amuleto?
Mucho más...
De pichón a titular indiscutido en el ciclo de Carlos
Bianchi, "Equilibrista del medio" para Alfio Basile, que lo ungió capitán y a
partir de su criterio táctico se permitía juntar pies talentosos, "Primer
refuerzo" para Miguel Russo, que festejó su recuperación como si fuera la
primera incorporación del ciclo, la realidad es que Battaglia luce como en los
buenos viejos tiempos y devuelve la confianza que cada técnico deposita en él.
Suma minutos de competencia, lo que necesitaba después de un 2006 que lo tuvo
más de jeans en la platea que con los cortos en el campo de juego, y hasta él
mismo se sorprende con la respuesta física después de los tres primeros partidos
en nueve días: "Jugué tres en una semana cuando en todo el 2006 habré jugado
seis. Eso es muy importante para mí", contó Seba, que en el semestre pasado
acumuló 280 minutos en cuatro partidos (tres del Apertura y la ida de la Recopa
con San Pablo) y en el 2007 ya lleva 270, producto de estos tres partidos que lo
tuvieron en cancha de principio a fin (Banfield, Bolívar y Central). Y en todos,
claro, Boca sumó puntos, como se hizo costumbre cuando Battaglia está en la
cancha.
Apoyado en el gran sentido del equilibrio de ese angel guardián
que otra vez luce la cinta de capitán, en ese profesionalismo extremo que lo
lleva a cometer una infracción táctica en la mitad de la cancha incluso cuando
el partido ya está 4-0, como hizo en el segundo tiempo contra Banfield, ahora
Russo se permitirá sumar más botines ofensivos para colaborar con Riquelme.
Ausente Orteman y Ledesma, suspendidos por cinco amarillas, Seba se correrá unos
metros a la derecha y se complementará con Banega, quien irá de volante central.
Por características, será una especie de remake del tándem Gago-Battaglia que
tan buen interés pagó en el Apertura 05. Battaglia, en ritmo y en racha, siempre
celoso guardián del equilibrio, sabe muy bien los hilos que hay mover para
seguir sumando puntos.
Fuentes: Clarín,
Olé, As, Marca, Ovaciones,
Esto.